5.03.2011

Abro los ojos y estas ahí; mirandome y mirándo-nos. Tu abrazo se cierra a mi alrededor y abre una puerta a algún lugar desconocido de mi misma donde te siento latirme por dentro.

Entonces decís cosas que me hacen reir, que me cuentan un poco quien soy y me susurran detalles de este compartir-nos, este explorarnos, cada cual en el otro; en la mirada ajena y propia a la vez.

Este brote de dos que nos hemos vuelto se pliega, tu piel se adhiere a la mía y disuelve la línea que nos divide. Por arte de alguna magia te volvés una parte mía que no puedo distinguir de lo que me habitaba antes de vos; estás en mí como desde siepre.

Mientras tanto, en la otra orilla de la piel algo de mi desembarca en vos y la mañana nos ilumina.

No hay comentarios: